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Regalos de empresa que no acaban en un cajón

Un bolígrafo con logo es un gasto, no un regalo. Qué enviar a clientes y a empleados, qué dice de ti cuando te equivocas, y cómo hacerlo a escala sin que parezc

Puzzlvent Editorial · 3 min de lectura · Publicado el 15 de agosto de 2026

Corporate Gift Ideas That Do Not End Up in a Drawer

Buena parte del regalo de empresa es compras con un lazo. Un bolígrafo serigrafiado no es un regalo: es un anuncio que esperas que el destinatario almacene.

La distinción que importa

Un regalo es para quien lo recibe. Un artículo promocional es para ti. Los dos son legítimos, pero no son la misma compra y no deberían compartir partida. Una bolsa con tu logo es marketing. Algo elegido porque a ese cliente concreto le gustaría es un regalo, y es el que se menciona en la reunión siguiente.

Para clientes

  • Algo consumible y bueno. Café, aceite, chocolate de un productor con nombre; no una cesta con doce cosas mediocres.
  • Algo específico del trabajo que hicisteis juntos. Una copia o un puzzle del edificio que terminasteis, del producto que lanzasteis, del equipo en obra. Habla de la relación, no de tu marca, y por eso se queda en la mesa.
  • Un libro de su campo, con una nota de verdad. Sin serigrafiar.
  • Una donación en su nombre, si conoces bien sus posiciones.

Para empleados

  • Algo que elijan ellos. Las tarjetas regalo son poco vistosas y las más usadas.
  • Tiempo. Salir antes vale más que un objeto y cuesta menos que casi cualquier cesta.
  • Un objeto de equipo con significado. La foto de la última jornada como puzzle de 252 piezas funciona mejor que treinta botellas con logo, porque va de ellos y no de la empresa.

A escala, sin parecer fabricado en serie

El fallo de la escala es la uniformidad. Un método que la evita: mismo objeto, distinta imagen. Una foto por cliente o por equipo convierte un pedido en cincuenta regalos distintos. Puedes subir cada imagen por separado.

Qué evitar

Cualquier cosa con tu logo más grande que el contenido. Vino, salvo que sepas que beben. Y nada perecedero enviado a una oficina a finales de diciembre: se quedará en recepción hasta enero.